Puerto Real

Hace unos días, hice una visita fugaz a Puerto Real. Un pequeño pueblo de Cádiz. No obstante tras echarle un ojo al artículo que hace referencia a esta localidad en la wikipedia me doy cuenta de que tiene un montón de cosas interesantes por ver, pero debido al poco tiempo del que disponíamos y, ¿para qué mentirnos?… que somos unos vagos, hemos visto más bien poco. Pero bueno, espero poder hacer otro hueco con un poco más de tiempo y disfrutar del pueblo y la hospitalidad de Psicótica, Arandar y Chocolate con más tranquilidad.

Como Jorge, el conductor, está siempre en lo que tiene que estar, tuvimos la suerte de perder el desvío a la autopista de peaje. Quizá el trayecto sea más largo, pero se hace ameno al contemplar las montañas, los campos atestados de molinos de los que deberíamos estar orgullosos en España, y en ocasiones (aunque muy pocas) el mar.

Fuente Árboles

 

El pueblo en sí es más grande de lo que realmente me esperaba, no obstante me sorprendió ver sus calles relativamente vacías de gente, aunque no es de extrañar teniendo en cuenta que fuimos en época de exámenes. Ahora que lo pienso, y haciendo referencia a esto último, espero equivocarme al pensar que Puerto Real es una localidad nula en cuanto a locales de “ocio universitario”(también conocido como “bebercio”) se refiere. No es que sea algo a lo que le dé prioridad ni mucho menos, rara vez me apetece pasar la noche de esta manera, pero hay ocasiones que lo merecen y esta era una de ellas, ya que hacía tiempo que no nos juntábamos el grupo de amigos casi en su totalidad.

molinos Gasolinera de la muerte

Una vez de vuelta, y apelando a nuestro frikismo, vimos necesario hacer unas paradas para disfrutar de la “leve brisa” (no sé cómo no salí volando) que caracteriza a la zona de Tarifa, y dejar a Esteban (3pg) hacer unas cuántas fotos con su cacharro semiprofesional. Me sorprendieron gratamente los parques eólicos ya que nunca había tenido la suerte de verlos en persona. Y tanto a mi como a los demás que íbamos en el coche nos asustó la “gasolinera de la muerte”; no por ser siniestra, ni lúgubre, ya que parecía sacada de una película de zombies, sino porque parecía que se iba a caer a trozos de un momento a otro a causa del intenso viento que hacía en ese momento y nos pillaba bastante cerca. Incluso hicimos amigos. De lejos, pero amigos… xD

Para terminar, me gustaría daros las gracias a los huéspedes y en especial a Rafa que te tuvimos esclavizado todo el día en la cocina. La próxima vez no os voy a dejar hacerlo todo ;P.

yoruthumb

4 comentarios

  1. Quiero la foto de los kanjis y me has mandado a tu blog por toda la cara.

    El miembro del clan Macro ha perdido una letra.

  2. El miembro del clan Macro te ha pasado la foto de los kanjis por msn, pero gracias a los graciosos de ONO y su inexplicable campaña en contra del intercambio de archivos parece ser que no te llega el archivo…
    Realmente te ha pasado el link para que vieras de donde sale el gordo de la foto.

  3. Aquí os esperamos que sabéis que la yoru siempre es
    bienvenida.

    Y ya nos dirás que hay que ver porque llevamos casi dos años y a parte de la “calle ancha…”

  4. [...] 2008 por macro Ernő Rubik. En cierto modo, ha sido un personaje omnipresente en mi reciente visita a Puerto Real. No en cuerpo, obviamente, sino en esencia a través del invento por el cual pasará a la historia, [...]

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